Pop Corn Paradise de VIE

“POP-CORN PARADISE.
En el espectáculo del mundo al cual asistimos, no hay espacio para lo informe, lo indefinido, lo que no tiene identidad.

Algunos y algunas deseando destruir las identidades canónicas crean otras más perversas y mientras tanto, la separación entre la vida y su representación consagra la mentira con la cual sus protagonistas siguen haciendo mundo.”

(http://www.incubarte.org/art_vie.html)

En el suelo, al fondo del enorme y majestuoso refectorio gótico, un cuadro de linóleo rojo de 4 x 4 metros. A un tercio del lado derecho, una montaña de palomitas de maíz de unos 40 cm de alto. Al otro lado de la superficie, lo que parece ser una especie de termo de café de litro y medio o dos litros, enchufado a la corriente. Empieza la acción con la proyección en bucle, a toda velocidad, de una treintena de calificativos, a razón de 4 ó 5 por segundo. Los apunto con dificultad, desordenadamente; me faltan algunos, pero el lector puede imaginar el sentido de la propuesta: “Anarquista, indi, pacífico, comunista, hombre, mujer, católico, queer, cinéfilo, daltónico, artista, macho, transexual, islamista, vegetariano, emigrante, burgués, nacionalista, cool, surrealista, ateo, hippie, punk, internacionalista, ecologista, heterosexual…”. Suena música máquina, parece antigua. Todo se detiene tras unos cinco minutos.

Aparecen dos chicas jóvenes, como de 25 años, muy guapas, muy esbeltas, maquilladas, con el pelo largo recogido en una coleta, vestidas con una camiseta blanca ceñida y braguitas de pantalón. Una lleva calcetines grises y la otra negros. Lentamente, de forma muy femenina se sientan, recostadas, sobre el montón de palomitas. Empiezan a comerlas, muy lentamente, de forma sexy y elegante. A veces hablan al oído de la otra, de forma muy sensual. Miran al público como insinuándose, ponen palomitas en la boca de su compañera, todo es muy lento, muy erotizado. Siguen mirando al público. Dejan caer alguna palomita dentro de la boca, los movimientos son estilizados, hay gestos de complicidad lésbica, quizá como provocación para el público (masculino heterosexual). Una de ellas se mete alguna pieza en el escote. Hay algo de descarado en su actitud, reivindicando un poder basado en su belleza, en su juventud, en su atractivo físico. No podrían hacer esta acción con otra edad o con físicos más vulgares.

Miran al público a su alrededor. ¿Puede que estén esperando que la gente se añada a su juego? Llevan unos 5 minutos en esta actitud. Cambian de postura para estar más accesibles la una a la otra. Parece que la acción se está haciendo más atrevida: una echa palomitas en el escote de la otra. Alguien a mi alrededor dice “Es como un anuncio de lencería casero”, aunque el físico de las chicas no es vulgar precisamente (en realidad la estética no es la sofisticada de la lencería, sino de los anuncios de compresas, que suelen mostrar chicas aniñadas en situaciones informales –teenagers igualmente sexys). Pero es cierto que las imágenes muestran estándares femeninos publicitarios. ¿Se reivindican como sujetos de deseo? Pero a la vez se están ofreciendo como objetos para ser deseadas por los varones heterosexuales. Palomitas por el escote, sobre los muslos, por el cuello. Una de ellas empieza a embutírselas en la camiseta, la figura ceñida del cuerpo empieza a desdibujarse. La otra se refriega el cuerpo con el maíz, se lo mete en las bragas, hinchándose el vientre. Van aumentando el ritmo, los cuerpos se van deformando como muñecos Michelín. Siguen acelerando hasta que el ritmo es paroxístico, la camiseta, las bragas, por delante y por detrás, rápido, exagerado, en la boca, esparciendo el montón más allá del linóleo, ocupando toda su superficie, tomando puñados de palomitas, extendiendo y agrupando, acostadas por el suelo, arrastrándose, revolcándose, refregándose, convulsionando, gritando. Han sido diez minutos de juego con las palomitas. Se quedan inmóviles sobre el suelo, como muñecas. Hay aplausos. ¿Han acabado? Otra proyección, que no me da tiempo a copiar íntegramente: “Un día levantaré el ancla con el tipo de valor necesario para ser nada…”. Acostadas, inmóviles, vulnerables, heridas, mirando hacia el público. Lo que creía que era un termo de café resulta ser una máquina para hacer palomitas, que va escupiendo sobre el linóleo. Se vuelven a mover muy lentamente y vuelven a masticar, de una en una, de nuevo en actitud sugerente. Una acostada, la otra sentada. De nuevo mirando, interpelando al público, salen de escena, el cuerpo aún deforme, relleno de palomitas. Se ponen zapatos y un abrigo y salen entre la gente de pie, ofreciendo palomitas aquí y allá.

Duración, menos de 20 minutos.

Probamos las palomitas de la máquina. Están sosas.

En esta acción se prioriza el compromiso con el ideario queer, en el sentido de la trasgresión de las identidades que anuncian en su texto de presentación. Es un trabajo de denuncia, que sin embargo no puede romper con el ciclo “objeto de deseo” a la mirada heterosexual. Quizás la paradoja está implícita en el trabajo.

Boton descripciones

Boton mapas

Boton video

7 VIE Pop corn paradise - 1 (www.lasposterioris.wordpress.com)

Boton gif

Boton fotos

.

7 VIE Pop corn paradise DIBUJO - 5 (www.lasposterioris.wordpress.com)

7 VIE Pop corn paradise DIBUJO - 2 (www.lasposterioris.wordpress.com)

7 VIE Pop corn paradise DIBUJO - 3 (www.lasposterioris.wordpress.com)

7 VIE Pop corn paradise DIBUJO - 4 (www.lasposterioris.wordpress.com)

Boton dibujos

7 VIE Pop corn paradise TEXTO (www.lasposterioris.wordpress.com)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s