Síntoma II. Isabel G. Mondragón y Lorena Izquierdo

 

Síntoma 2. Lorena Izquierdo e Isabel Mondragón.

Hilo Performático. Sporting Club Russafa. 21-02-2014

 

 

 

En un pasillo, arte.

Ana las presenta. Más información en los papeles.

La acción va a ser estática. Moverse. ¿Aquí bien?

Dos chicas de negro sobre el blanco de la pared del pasillo.

El público se ordena, el suelo hace ruido.

Hay una piedra blanca junto a los zapatos de un de las dos chicas. Se disponen. Serias. Heroicas. Escultóricas.

Hay un gesto sutil, el sonido de fondo de la barra del bar del Sporting. También el sonido del pasar página de mi libreta.

Con ese sutil gesto una chica pone en la boca de la otra chica algo pequeño, pueden ser clavos, creo que dorados.

¿Dolor? La chica con la boca llena y los ojos a punto de lágrima.

Sí, son clavos.

Especie de reflejo, espejo.

Una mira a la otra. Parece que la domina. Una con la boca llena de clavos, los clavos que sirven para clavar la ropa de la chica a la pared. Clavada también está mi cabeza. Estoy cansado y el pensamiento se produce espeso, como con espuma.

“Un poco de miedo”, susurra alguien. Bajito. Se espera el clavo y la carne, quizá. Esa carne tan cuerpo en la performance.

El martillo es una piedra blanca que a la vez es un instrumento rítmico.

Los silencios son duros, se hacen notar.

Clavos en la boca, ensalivados, escurridizos. La saliva chorrea y gime. Solloza.

Exhausto, exhausto. Ay, ay.

El martilleo es una especie de penitencia. Aunque también es deseo. De la boca salen puntas de hierro. La ropa se clava a la pared. El suelo rechina. La luz encendida hace que mi mano proyecte su sombra sobre el papel en el que escribo.

Vuelvo a la performance.

Un parto al revés. Desclavar lo clavado. La gente atenta. Ahora es un cuerpo cruzado, travado, expuesto, en conflicto, desestabilizado. Un dominio, tortuoso. Pasiva, apasionante, apasionado. Duro y tambaleante.

Se separan y la acción se acaba.

La gente aplaude. Mucho. El público se levanta y sigue aplaudiendo. Si se pudiera se pediría un bis. Ha sido éxito.

Boton narraciones
lorena_isabel

 

Boton gif

 

00:05 entran en escena

04:03 cae la primera punta

05:52 comienza a clavar

13:00 finaliza de clavar

14:05 comienzan a caer puntas

16:37 finalizan de caer puntas

17:03 la primera sale de escena

17:15 la segunda sale de escena

17:18 comienzan los aplausos

18:13 finalizan los aplausos

Boton sonido

 

 

2 Sintoma II - Lorena Izquierdo e Isabel G. Mondragon - TAUMATROPO

 

Isabel G. Mondragón y Lorena Izquierdo. Síntoma II

Ésta es la segunda parte de una serie que empieza en el Festival Incubarte, y que se encuentra registrada en esta misma Web: https://lasposterioris.wordpress.com/sintoma-lorena-izquierdo-e-isabel-g-mondragon/
Son jóvenes (¿25 y 35, respectivamente?) y éste es, aproximadamente, su segundo año de práctica en el arte de acción.
Isabel y Lorena realizan su acción en la entrada del Sporting, pegadas a la pared. Es un pasillo de unos tres metros de ancho por unos veinte de largo, pero el espacio útil para situar al público es de apenas 2×5 m. El público está un tanto apretujado.
Lorena e Isabel sí van vestidas para la acción: ambas de negro, Lorena con blusa suelta y mallas e Isabel con un vestidito corto, con mangas y mucho vuelo. Ambas llevan botas planas, Lorena con estampado escocés e Isabel con lo que parecen ser botas de montaña de piel clara. Ambas con el pelo corto, Lorena rubia con flequillo liso y su compañera morena.
Se pegan a la pared, junto a la puerta de entrada, mirando al público, que estamos en frente, sentados o de pie. Ambas muy serias. Inactividad. Hay una piedra en el suelo, a nuestra izquierda, un canto rodado blanco del tamaño de un puño. Muy lentamente, Lorena, a nuestra derecha, toma algo de su mano izquierda y levanta el brazo hasta que llega a la boca de Isabel. Intenta meterlo dentro. ¿Qué es? Desde mi posición, un tanto esquinada, no acabo de distinguirlo. Al final parece conseguirlo. Repite la operación varias veces; en cada ocasión le cuesta entre diez y quince segundos. En un determinado momento ambas abren mucho la boca, parece que han caído algunas cositas al suelo que no sé qué son. Isa sigue pegada contra la pared, Lorena se da la vuelta y se pone frente a aquélla, muy pegada. Toma la piedra en su mano derecha. Levanta, con la izquierda, la mano derecha de su compañera a la altura de la cabeza, el brazo en ángulo de 90º. Lorena toma de la boca abierta de Isabel clavos comunes de cabeza plana, lisa, de 4 cm de largo, y con la piedra clava a la pared las mangas de la camisa del vestido de ésta. ¿Eso era lo que le ponía en la boca? ¿Clavos? Sorprendentemente, los clavos comunes de carpintero parecen clavarse bastante bien en la pared –usualmente se utilizarían clavos de albañilería, más finos y resistentes, pero no tienen por qué saberlo.
Parece clavar unas cinco puntas en la manga derecha de Isabel y como ocho en la izquierda, que tiene el brazo un poco separado del cuerpo. El acto de martillear los clavos es un tanto dramático, con distintas intensidades, con cierta parsimonia. No se entiende muy bien si se está pisando también los dedos. Con la boca tan abierta, Isabel babea un poco.
Finalmente Lorena se sienta en cuclillas, de cara al público, sobre los pies de Isabel. Mete la cabeza bajo la falda de ésta. Lentamente y con esfuerzo, se va levantando y metiéndose en el vestido. Por fin consigue sacar la cabeza por el cuello, despeinada y roja por el esfuerzo, con los brazos pegados al cuerpo y atrapados por la tela. Ahora ambas están sujetas a la pared (¿crucificadas?). Isabel intenta soltarse, tira con fuerza y finalmente arranca las mangas de la pared. Sale del vestido por abajo y deja a Lorena metida en él. Isabel se queda con una camiseta de tirantes negra y braguitas del mismo color. Lorena aguanta unos instantes más en escena y se retira. Larguísimos aplausos. Alguien dice cerca de mí que le ha parecido “brutal”.
A diferencia de la performance “conceptual” de Raul Ortega, el trabajo de esta pareja parece obedecer a un trabajo de taller, en el que, a partir de ideas plásticas, se va tejiendo una “función”. Sin “intención”, a la manera Fluxus, pero más elaborada estéticamente y con una inclinación hacia una cierta teatralidad y por momentos con un cierto dramatismo.
Unos veinte minutos de performance.

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https://vimeo.com/90736536

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1-sintoma-ii-lorena-izquierdo-e-isabel-g-mondragon-ilustracic3b3n-www-lasposterioris-wordpress-com

 

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2 Lorena Izquierdo e Isabel G. Mondragon Sintoma II DIBUJO - 1 (www.lasposterioris.wordpress.com)

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Un Comentario

  1. Pingback: HILO PERFORMÁTICO I | Las posterioris

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